Tratamiento del dolor músculo-esquelético

El dolor de músculos y huesos tiene un impacto muy importante sobre nuestro bienestar general. Sea provocado por una lesión reciente, molestias crónicas o limitaciones en tu movilidad, esta dolencia requiere una atención adecuada desde la fisioterapia, la rehabilitación y el pilates terapéutico. Esta visión integral del tratamiento del dolor músculo-esquelético es la filosofía del Centro Bedmar y del equipo de fisioterapeutas de las consultas de Pamplona y Burlada: enfocarse en abordar las causas subyacentes de estos dolores para proporcionarte soluciones efectivas y duraderas.

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Tratamiento del dolor músculo-esquelético

El dolor de músculos y huesos tiene un impacto muy importante sobre nuestro bienestar general. Sea provocado por una lesión reciente, molestias crónicas o limitaciones en tu movilidad, esta dolencia requiere una atención adecuada desde la fisioterapia, la rehabilitación y el pilates terapéutico. Esta visión integral del tratamiento del dolor músculo-esquelético es la filosofía del Centro Bedmar y del equipo de fisioterapeutas de las consultas de Pamplona y Burlada: enfocarse en abordar las causas subyacentes de estos dolores para proporcionarte soluciones efectivas y duraderas.

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Dolencia

¿En qué consiste este dolor de los músculos y esqueleto?

El dolor músculo-esquelético es un término amplio que engloba cualquier molestia, dolor o malestar que afecta a los músculos, huesos, articulaciones, tendones, ligamentos y estructuras relacionadas del sistema de movimiento corporal.

Este tipo de dolor puede presentarse de forma aguda tras una lesión o esfuerzo específico, o de manera crónica, desarrollándose gradualmente y persistiendo durante semanas, meses o incluso años. A diferencia de otros tipos de dolor, el dolor músculo-esquelético está íntimamente relacionado con el movimiento y la función corporal. Puede manifestarse como una molestia sorda y constante, un dolor punzante e intenso, rigidez articular, debilidad muscular, o una combinación de estos síntomas.


Síntomas comunes

El dolor músculo-esquelético se manifiesta de muchas formas, alterando el bienestar general y movimientos sencillos del día a día.
Estos son algunos de sus síntomas más comunes:

Dolor de cabeza constante o recurrente, migrañas que no responden bien a la medicación convencional, cefaleas tensionales que empeoran con el estrés, dolor que se irradia desde la base del cráneo hacia la frente, y sensación de presión o «casco» alrededor de la cabeza.

Dificultad para realizar movimientos que antes eran automáticos y sin dolor, pérdida del rango de movimiento articular que impide actividades cotidianas, sensación de «bloqueo» o atrapamiento en ciertas posiciones, rigidez que mejora con el movimiento, pero retorna con el reposo, y necesidad de evitar ciertos gestos o posturas por el dolor que provocan.

Contracturas musculares palpables que generan «nudos» o puntos duros, espasmos musculares involuntarios especialmente durante la noche, debilidad muscular que dificulta levantar objetos o mantener posiciones, fatiga muscular que aparece rápidamente con la actividad, y sensación de «músculos agarrotados» tras el ejercicio.

Crujidos o chasquidos articulares durante el movimiento, hinchazón o inflamación visible en las articulaciones afectadas, sensación de inestabilidad articular como si la articulación «cediera», dolor articular que empeora con los cambios climáticos, y rigidez articular que limita la amplitud de movimiento.

Hormigueos o «pinchazos» en extremidades, sensación de entumecimiento en dedos de manos o pies, dolor que se irradia siguiendo el trayecto de un nervio, pérdida de fuerza en grupos musculares específicos, y alteraciones en la sensibilidad táctil en ciertas zonas.

Desarrollo de posturas antálgicas para evitar el dolor, aparición de tensiones en zonas corporales previamente sanas, alteración del patrón de marcha o movimiento, fatiga generalizada por el esfuerzo extra que requiere moverse con dolor, y cambios en el estado de ánimo relacionados con la limitación funcional crónica.

Síntomas comunes

Los problemas de salud relacionados con la zona cráneo-cervical se manifiestan de diferentes maneras.

Si identificas algunos de estos síntomas en tu día a día, no dudes en consultar con el equipo de fisioterapia y osteopatía del Centro Bedmar para ayudarte a aliviarlos y recuperar tu bienestar general.

Dolor de cabeza constante o recurrente, migrañas que no responden bien a la medicación convencional, cefaleas tensionales que empeoran con el estrés, dolor que se irradia desde la base del cráneo hacia la frente, y sensación de presión o «casco» alrededor de la cabeza.


Rigidez matutina en el cuello que dificulta levantarse, dolor cervical que aumenta al final del día, contracturas musculares palpables en cuello y hombros, sensación de «tortícolis» recurrente, y limitación para girar la cabeza completamente hacia los lados.

Vértigos al levantarse o cambiar de posición, sensación de inestabilidad al caminar, mareos inexplicables que no están relacionados con el oído, pérdida de equilibrio, especialmente en espacios oscuros, y sensación de «caminar sobre algodón».

Visión borrosa intermitente sin causa ocular aparente, fatiga visual al usar dispositivos electrónicos, zumbidos en los oídos (tinnitus), sensación de oídos tapados, y alteraciones en la percepción espacial.

Dificultades de concentración o «niebla mental», problemas de memoria a corto plazo, hormigueos en brazos o manos, sensación de entumecimiento facial, y episodios de desorientación temporal.


Dolores de cabeza crónicos, cefaleas tensionales y migrañas recurrentes, rigidez en el cuello que puede limitar significativamente la movilidad diaria, dolor cervical persistente que puede irradiarse hacia los hombros y brazos, y contracturas musculares que generan una sensación constante de tensión en la base del cráneo.


¿Qué lo provoca?

  • Traumatismos y lesiones agudas: accidentes deportivos, caídas, lesiones laborales y accidentes de tráfico.
  • Sobrecarga y uso repetitivo: actividades laborales que implican movimientos repetitivos, práctica deportiva intensa, tareas domésticas con esfuerzos sostenidos.
  • Factores posturales y ergonómicos: trabajo prolongado en escritorio, carga y transporte incorrecto de objetos pesados, y mantenimiento de posturas estáticas.
  • Procesos degenerativos: rtrosis y desgaste articular, pérdida de masa muscular, degeneración discal, y osteoporosis.
  • Desequilibrios y debilidades musculares: atrofia muscular, desequilibrios entre grupos musculares antagonistas, debilidad del core, y pérdida de flexibilidad.
  • Factores psicosociales: estrés crónico, ansiedad, depresión y problemas de sueño.

Te podemos ayudar con las siguientes patologías gracias al tratamiento con Magnetolith©:

  • Artrosis
  • Ciática
  • Codo: epicondilitis, epitrocleitis, fracturas…
  • Dolor de espalda: cervicalgia-dorsalgia, lumbalgia
  • Patología discal (protrusión discal, hernia discal)
  • Meralgia parestésica
  • Síndrome desfiladero torácico
  • Síndrome del túnel del carpo
Tratamiento

¿Cómo tratamos el dolor músculo-esquelético?

El enfoque multidisciplinario del Centro Bedmar nos permite abordar el dolor músculo-esquelético combinando las técnicas más avanzadas de fisioterapia con una visión integral que considera todos los aspectos que influyen en tu bienestar y recuperación.

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Iniciamos la consulta con una conversación para que nos expliques tus dolencias y tus hábitos. Así recogemos todos los datos que necesitamos para completar tu historia clínica.

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Realizamos una valoración exhaustiva que incluye análisis postural detallado, evaluación de la movilidad articular y análisis de los patrones de movimiento.

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Aplicamos movilizaciones articulares específicas para restaurar el movimiento normal de las articulaciones afectadas, técnicas de liberación miofascial para tratar las restricciones de los tejidos blandos, masaje terapéutico profundo para mejorar la circulación y reducir la tensión muscular, y manipulaciones osteopáticas cuando están indicadas para optimizar la función articular.

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Complementamos nuestro tratamiento manual con electroterapia para el control del dolor, diatermia recuperadora, Magnetolith® para reducir la inflamación y mejorar la regeneración, ondas de choque para tratar patologías específicas como tendinopatías, fibrolisis diacutánea (ganchos) y técnica de fisioterapia invasiva.

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Tras la consulta, completamos tu ficha de paciente con todo lo que se ha realizado en esta sesión para que cualquier fisioterapeuta del Centro Bedmar pueda atenderte en cualquier momento y realizar el seguimiento de tu tratamiento.

Si el caso lo requiere, haremos un estudio más avanzado con el resto del equipo multidisciplinar del Centro Bedmar.


La prevención es la clave del Método Bedmar

Completamos la sesión de fisioterapia y osteopatía con consejos y ejercicios terapéuticos personalizados que puedes hacer en casa o en el centro. Así es el Método Bedmar.

Desarrollamos programas específicos de ejercicios que incluyen fortalecimiento muscular progresivo adaptado a tu condición actual, ejercicios de flexibilidad y movilidad para mantener el rango articular, entrenamiento de estabilización para mejorar el control motor, ejercicios funcionales que simulan las actividades de tu vida diaria.

Además, te proporcionamos herramientas fundamentales incluyendo educación sobre ergonomía e higiene postural para tu trabajo y actividades diarias, técnicas de automasaje y relajación para que puedas manejar las molestias de forma autónoma, y estrategias de prevención para evitar la recurrencia del dolor y mantener un estilo de vida activo y saludable.

Saber más sobre el Método Bedmar

Estos los beneficios que sentirás al finalizar el tratamiento

Gracias a esta visión integral de la salud del Método Bedmar lograr

Un alivio efectivo del dolor

Reducción significativa de la intensidad del dolor tanto en reposo como durante la actividad.

Restauración de la movilidad

Recuperación del rango de movimiento articular y la flexibilidad muscular perdida.

Fortalecimiento funcional

Mejora de la fuerza y resistencia muscular para prevenir recaídas.

Mejora de la función

Retorno a las actividades diarias y deportivas sin limitaciones por dolor.

Prevención de complicaciones

Evitamos que el dolor agudo se cronifique y genere mayor discapacidad.

Da el primer paso hacia tu recuperación

No dejes que el dolor te limite ni te impida disfrutar de la vida al máximo. Contáctanos y pide tu cita en el Centro Bedmar de Pamplona o de Burlada.
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